| Las gestiones para la creación del Centro Federico
García Lorca en Granada, se iniciaron en el año 2002 y,
hoy por hoy, es ya una realidad en marcha, con proyecto de ejecución
de obras aprobado y a punto de iniciarse.
Como en su día dijo Laura García-Lorca, Secretaria de la
FFGL, este nuevo centro “nace con la intención de responder
a un deber y a un deseo; al deber de poner a disposición de todos
un legado extraordinario, y al deseo de vincularlo a la experiencia de
libertad que siempre estuvo en la raíz de todas las convicciones
y gestos del poeta”.
En la base del proyecto está, por otro lado,
la necesidad de aunar los esfuerzos de todas aquellas instituciones implicadas
en el progreso y desarrollo de la ciudad y provincia de Granada. De aquí
la colaboración de instituciones pertenecientes al ámbito
estatal, autonómico y municipal (Ayuntamiento de Granada, Junta
de Andalucía, Ministerio de Cultura, Exteriores o Fomento, Universidad
y Diputación de Granada y Ayuntamientos de Fuentevaqueros y Valderrrubio),
así como de la iniciativa privada, sobretodo de CajaDuero.
La Fundación Federico García Lorca y el
Patronato Municipal Huerta de San Vicente de Granada, con una larga experiencia
en la tarea de preservar la memoria del poeta y trabajar por la difusión
de la misma, han aportado sus fondos documentales. Experiencia, por otro
lado, que pone inmediatamente de relieve, las innumerables ventajas derivadas
de coordinar y sumar en un solo Centro Federico García Lorca, unos
fondos y recursos ahora dispersos. Se multiplican así las posibilidades
de proyección, al tiempo que la promoción de actividades
culturales que ofrezcan al público lo mejor de la creación
contemporánea en literatura, música, artes plásticas,
pensamiento, cine, teatro, artes audiovisuales a través de exposiciones,
conciertos o talleres de actividades pedagógicas.
Durante los días 22 y 23 de enero de este año,
se expusieron en el Colegio de Arquitectos de Granada, los proyectos que
participaban en el Concurso Internacional de Ideas para la creación
del Centro García Lorca; competían un total de 173 de todo
el mundo. En la 2ª fase del concurso, los cuatro finalistas expusieron
sus proyectos ante el jurado, presidido por Rafael Moneo. Tras las deliberaciones,
el jurado eligió “Escenarios urbanos”, de Mara Partida,
Mónica Juvera, Héctor Mendoza, Boris Bezan y Marjan Bezan.
Juan José Lahuerta, profesor de la escuela de
Arquitectura de Barcelona y miembro del Jurado ha dicho de este proyecto:
« ESCENARIOS URBANOS» podría analizarse desde el punto
de vista de su funcionamiento interno, destacando, por ejemplo, la forma
en que ha sido dispuesto el vestíbulo, como un gran espacio abierto
desde el que comprender simultáneamente la estructura espacial
y la distribución funcional de todo el edificio; o bien, comentando
el modo en que la sala de actos se coloca a un lado, llenando la manzana,
y permitiendo, en la flexibilidad de su disposición y la sencillez
de su perímetro, múltiples usos; o se podría, también,
hablar de cómo han sido pensadas las salas de exposiciones, cerradas
en ellas mismas, por un lado, asegurando así su capacidad de admitir
todo tipo de muestras, incluso las más delicadas, pero al mismo
tiempo abiertas, en el sentido de hacerse reconocibles inmediatamente,
como piezas esenciales del conjunto; o podríamos hablar del modo
en como se han diseñado la biblioteca y el archivo, como un corazón
acorazado, reuniendo sin desajustes las necesidades funcionales y de seguridad
del material allí conservado, con las aspiraciones simbólicas
de la Fundación; y podría, en fin, analizarse también
la acertada manera en que todo ese complejo programa ha sido distribuido,
de forma articulada y jerárquica, en la relativa estrechez del
solar disponible, lo que indica la total comprensión –y asunción-
del programa por parte de los arquitectos.
Pero esas no son más que cuestiones imprescindibles, y que deberían
hacerse evidentes en cualquier proyecto: las que hacen que el edificio
sea adecuado a sus funciones y necesidades. Sin embargo, en una breve
nota como ésta, una vez reconocida la bondad de las soluciones,
tal vez sería mejor dedicar tres líneas a lo que parece
la mayor virtud, de entrada, o, al menos, la más llamativa, de
este proyecto: su posición con respecto a la ciudad.
Colocado al final de la breve pendiente de la plaza de
la Romanilla, el edificio se niega a ser nada más que remate de
una serie de fachadas demasiado discretas, o que el relleno de una trama
irregular y poco atractiva, para convertirse, en cambio, en una gran pieza
de «vacío elocuente», o de lo que podríamos
llamar «aire en funcionamiento».
Pero también, al revés, el edificio se
abre enmarcando la ciudad, haciendo de su límite una simple membrana,
a veces más visible y otras menos, según se mantengan abiertas
o cerradas las grandes vidrieras, como si en esa transparencia siempre
vibrante se resolviesen las tensiones entre un dentro que tiende a disolverse
afuera y un afuera que tiende a concretarse adentro.
El 4 de marzo de este año se reunieron en Granada
representantes de el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía,
el Ayuntamiento de Granada, la Diputación Provincial de Granada,
la Fundación Residencia de Estudiantes y la Fundación Federico
García Lorca para firmar un convenio de colaboración para
la creación del Centro Federico García Lorca de Granada
en el que se plasmaba el compromiso de todas las instituciones involucradas
para hacer realidad el proyecto empezando por la creación de un
«Consorcio Centro Federico García Lorca» como instrumento
de organización común para la gestión del Centro.
Para la edificación del Centro se fijó
un presupueto estimado de 18.524.913 Euros. De los fondos necesarios un
mínimo de 13.893.686 Euros provienen del Programa Operativo Integrado
Andalucía 2000 2006 del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
De las cantidades restantes se haría cargo la Junta de Andalucía.
El solar donde se edificará el Centro ha sido
aportado por el Ayuntamiento de Granada y se encuentra en la Plaza de
la Romanilla, muy cerca de la Catedral, y además cederá
la Huerta de San Vicente, así como la dotación económica
actual para su mantenimiento. |